CÓMO MANEJAR TUS DEUDAS

Las tarjetas de crédito son una valiosa herramienta en esta economía, pero se vuelven un terrible enemigo si pierdes el control sobre ellas, y créeme, es muy fácil cometer errores con ellas. La mayoría de los usuarios sobrecarga sus tarjetas como si el crédito fuera dinero en efectivo y no toman en cuenta que esa deuda estará mermando su ingreso mensual, aun con las promociones a meses sin intereses que tan atractivas lucen a simple vista.

¿Qué hacer cuando ya copaste todas tus tarjetas de crédito?

La primera opción es pagar las deudas por ti mismo. Sería genial poder pagar todas tus deudas de una sola vez, pero esto presenta el problema que al pagarlas todas, quedarías otra vez con cuentas en ceros y una infinita tentación de llenarlas de nueva ocasión. Ese dinero puede ser utilizado para una inversión real, además si puedes pagar todas tus deudas de golpe, es porque en primer lugar no deberías haberlas tenido y eso deja de ser un problema. Sin embargo, puede ser una mejor opción transferir todas tus deudas a una sola cuenta, eligiendo siempre la que tenga la tasa de interés más baja. Esta opción es buena si alguna de tus tarjetas aun tiene espacio suficiente para cargarle todas tus demás deudas. Siendo realistas, la mayoría de las personas se dan cuenta de que están en un problema es cuando ya han llenado todas sus tarjetas de crédito.
Así que la siguiente opción, una más práctica, es pedir ayuda a algún consultor financiero. Aunque este tipo de profesionales cobran una cuota por sus servicios, te ayudarán a negociar con mayor éxito tus deudas con los bancos y acreedores y el beneficio será mayor que lo que cobran por su trabajo. Ellos pueden negociar una tasa de interés más baja o un plan de pagos adecuado a tu economía, además de que te ayudarán a manejar tu presupuesto y te enseñarán a usar el crédito con más cuidado.

Debes saber y tener muy presente que cualquier negociación que hagas, ya sea con el banco directamente o a través de un consultor, será grabada en tu historial crediticio. Algunas instituciones pueden ver esto positivamente, mientras que algunos otros pueden verlo como un punto en contra. De cualquier forma, este tipo de negociaciones son mucho más positivas para cualquier acreedor que una bancarrota.

Otra opción, y créeme, debes considerarla como la última opción, es declararte en bancarrota. Aunque se ha puesto muy de moda esta figura, la verdad es que no es muy recomendable. La ley te dará un nuevo comienzo a la vida financiera, pero los acreedores no volverán a confiar tan fácilmente en ti, por lo que puedes irte olvidando de las tarjetas de crédito por lo menos por la siguiente década.

Como última opción, puedes huir de tus deudas. No haces nada ni pagas nada. Por supuesto que eso no resuelve el problema, sólo lo estas evadiendo.  Tu retraso en las cuentas será reportado a las agencias de crédito y no podrás adquirir ningún otro crédito hasta que resuelvas el problema. Puede que al principio esto te parezca muy sencillo, pero al final desearás pagar para deshacerte de los molestos abogados que llamarán a tu casa a todas horas del día con amenazas y trucos sucios para hacerte pagar.

VN:F [1.9.15_1155]
Califica este articulo
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies